Un buen mantenimiento puede doblar la vida útil de tu aire acondicionado y reducir su consumo eléctrico hasta un 25%. En Valencia, donde los equipos trabajan intensamente varios meses al año, el mantenimiento no es opcional: es una inversión. Te explicamos qué debes hacer tú mismo y qué debe revisar un técnico.
Mantenimiento que puedes hacer tú mismo
Limpieza de filtros: cada 2–4 semanas
Los filtros del aire acondicionado retienen el polvo, ácaros y partículas en suspensión. Si están sucios, el equipo trabaja con más esfuerzo, consume más y el aire que circula pierde calidad.
Cómo limpiarlos:
- Apaga el equipo y espera 10 minutos
- Abre la tapa frontal de la unidad interior
- Extrae los filtros (suelen deslizarse hacia arriba)
- Sacúdelos suavemente o pásalos por agua fría
- Deja secar completamente antes de volver a colocarlos
Limpieza exterior de la unidad interior
Pasa un paño húmedo (sin productos químicos) por la carcasa exterior de la unidad interior. Comprueba que las lamas de dirección del aire se mueven correctamente.
Revisión de la unidad exterior
Al menos una vez al año, comprueba visualmente la unidad exterior:
- ¿Hay hojas, polvo o suciedad acumulada en la rejilla del ventilador?
- ¿Hay signos de óxido o corrosión en la carcasa?
- ¿La unidad vibra o hace ruidos inusuales?
Si detectas cualquier anomalía, llama a un técnico antes de que el problema se agrave.
Revisión anual por técnico certificado
Aunque hagas el mantenimiento básico tú mismo, un técnico debe revisar el equipo al menos una vez al año (idealmente en primavera, antes del verano). La revisión profesional incluye:
- Limpieza profunda del evaporador y condensador con productos específicos
- Comprobación de la carga de gas refrigerante (R32 o R410A)
- Revisión de conexiones eléctricas y presostatos
- Limpieza de la bandeja de condensados y el desagüe
- Medición de temperaturas de impulsión y retorno
- Test de rendimiento y ajuste de parámetros si es necesario
5 señales de que tu equipo necesita revisión urgente
No esperes a la revisión anual si detectas alguno de estos síntomas:
- Goteo de agua por la unidad interior: el desagüe puede estar obstruido
- Olores extraños (a quemado, a humedad o a moho): los filtros o el evaporador están muy sucios
- Ruidos nuevos (golpes, silbidos o vibraciones): puede indicar problemas en el compresor o el ventilador
- El equipo no alcanza la temperatura programada: pérdida de gas o compresor degradado
- Aumentos repentinos en la factura de luz sin cambio de hábitos: el equipo está perdiendo eficiencia
¿Cada cuánto debo cambiar el equipo?
Con un mantenimiento correcto, un aire acondicionado tiene una vida útil de 12 a 15 años. Si tu equipo supera los 10 años y comienza a presentar averías frecuentes o consume mucho, es momento de evaluar el cambio: un equipo A+++ moderno puede ahorrar hasta un 40% en la factura frente a uno antiguo de clase A o B.
Revisión anual de tu aire acondicionado
Reserva tu mantenimiento preventivo antes del verano y ten el equipo a punto.
Reservar revisión por WhatsAppResumen: calendario de mantenimiento
- Cada 2–4 semanas: limpia los filtros de la unidad interior
- Cada 3 meses: limpia la carcasa exterior y comprueba la unidad exterior visualmente
- Una vez al año (primavera): revisión completa por técnico certificado
- Inmediatamente: si detectas goteos, olores o ruidos anómalos